Adopta

El término «adoptar» significa: recibir como hijo, con los requisitos y solemnidades que establecen las leyes, al que no lo es naturalmente. Sin embargo, cuando hablamos de adoptar un gato, la definición de dicho término se debe complementar añadiendo que estamos salvando una vida.

Cuando escogemos a un amigo lo hacemos por su forma de ser, por cómo nos trata, por lo bien que nos sentimos en su compañía… Podemos afirmar con total seguridad que en el momento que un gato entra en nuestras vidas, pasamos a tener un amigo felino para siempre.

La raza y la edad del animal son factores poco importantes, pues prácticamente todas las razas de gatos tienen un tamaño similar (idóneo, por cierto, para la vida casera); y tanto cachorros como adultos, tienen ventajas diferentes. Además, los gatos comunes suelen tener menor predisposición a padecer ciertas patologías, por lo que presentan mayor longevidad.

En los centros de acogida hay muchos animales esperando una segunda oportunidad, aunque esta tiene fecha de caducidad pues, al transcurrir un tiempo sin que nadie se haya interesado por ellos, son sacrificados. No obstante, existen asociaciones protectoras que acogen animales sin dueño hasta que alguien se decide a adoptarlos, asegurándose siempre de que con su nueva familia van a poder tener una vida mejor.

Por lo tanto, antes de comprar un gato de raza, piénsalo, y adopta uno sin casa.

Si quieres hacerlo,  te recomendamos la protectora Cuatro Gatos Cartagena. Puedes contactar con ellos a través de su web: http://cuatrogatosctdefensaanimal.blogspot.com.es

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