Hoy os queremos hablar de una conducta en el gato que es sutil y fácil de pasar desapercibida o de malinterpretar, pero que es vital que reconozcamos para el bienestar de nuestros pequeños felinos: la indefensión aprendida o “learned helplessness” en inglés. Ocurre en aquellos gatos que, sin disfrutar de nuestra presencia, prefieren congelar sus reacciones y mantenerse en un estado de bloqueo emocional, que como os podéis imaginar, es muy negativo para ellos.

Se puede dar en cualquier gato, pero especialmente en ferales, o con poco contacto positivo con humanos, cuando requieren de algún cuidado especial o necesitamos mantenerlos bajo observación. Son gatos que han aprendido que con una respuesta agresiva hacia los humanos no consiguen su objetivo: que nos vayamos, y que tampoco pueden hacer nada por escapar. Al final aprenden que si se quedan quietos y no hacen nada por solucionar su situación eventualmente los dejaremos en paz. Esto les lleva a un estado emocional muy negativo, de estrés elevado y crónico, ya que el gato no se ve con las herramientas suficientes como para gestionar su ansiedad y miedo.

Es importante no malinterpretemos su comportamiento, son gatos que se dejan tocar, pero que no disfrutan en absoluto con nuestras caricias.

¿Cómo podemos saberlo?

Estudiando su lenguaje corporal: son gatos que suelen mantenerse con su cuerpo pegado al suelo, con las patitas tocando la superficie o recogidas, la cola pegada al cuerpo, los ojos cerrados, la mirada baja, y las orejas gachas.

¿Qué podemos hacer para mejorar su situación?

Les daremos herramientas para que puedan gestionar mejor sus emociones: zonas de escondite, camas con los bordes elevados, poca luz, poco ruido y mínimo contacto.

¿Pueden llegar a disfrutar de nuestra presencia?

Podrían habituarse al contacto si ponemos mucho esfuerzo en crear experiencias positivas, cortitas y consistentes. Pero son gatos que llevan ya un aprendizaje a sus espaldas y puede que nunca lleguen a ser felices conviviendo con humanos, y eso es perfectamente normal y debemos respetarlo.

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