Ser veterinaria

Ser veterinaria implica un sacrificio enorme a muchos niveles. Llegar a serlo es duro, pero ejercer de ello a veces lo es aún más. Todos los veterinarios clínicos hemos tenido días en los que nos planteamos cambiar de sector profesional por muchas razones, pero luego miramos a nuestros pacientes a los ojos, que nos necesitan, y parece que todo ese esfuerzo merece la pena.

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