La alimentación del gato

gato_comiendo

A la hora de elegir la alimentación que queremos darle a nuestro gato debemos tener muy en cuenta que éstos son carnívoros estrictos. Sin embargo, esto no quiere decir que deban alimentarse solo a base de carne, pero ésta debe formar parte de su dieta diaria, pues contiene aminoácidos esenciales para los felinos, como la taurina o la arginina, que no se encuentran en otros alimentos y, sin los cuales, desarrollarían ciertas enfermedades (sobre todo de tipo cardíaco).

Existen diferentes tipos de alimentos para gatos, que podemos clasificar en:

– Alimento seco: son gránulos de comida completamente equilibrada que le aportan a tu mascota todos los nutrientes necesarios para una correcta alimentación. Además, al tener una textura dura, ayuda a evitar la aparición de sarro dental.

– Alimento húmedo: podemos encontrarlo en latas o sobres y suele presentarse en forma de paté. También aporta una nutrición equilibrada, aunque no es aconsejable una dieta exclusivamente de ello, pues provoca la aparición de mal aliento.

– Alimento casero: podemos prepararlo en casa a base de carne (pollo o algún pescado, siempre sin huesos o espinas), verduras y algún cereal (principalmente arroz), pero no es del todo aconsejable, pues no se trata de una dieta balanceada como tal.

En ocasiones podemos darles alguna “chuchería”, como un trozo de jamón york o un poquito de atún. Pero debemos tener mucho cuidado con el tipo de alimento, pues este puede resultar tóxico. Por ejemplo, la cebolla o el chocolate pueden ser mortales para nuestros pequeños en grandes cantidades. Por lo que podemos concluir que la toxicidad se debe a una dosis elevada del alimento en cuestión.

Otro aspecto importante a valorar es el momento en el que dar el alimento. Los gatos en el medio natural son cazadores, lo cual hace que busquen algún bocado cuando sientan hambre. Además, son animales muy fácilmente estresables, y el no disponer de comida en ciertos momentos puede causarles ansiedad. Por todo esto, lo recomendable es no limitarles el acceso al alimento y que sean ellos mismos quienes se organicen para ingerirlo.

Finalmente, añadir que nuestra recomendación es la administración de alimento seco diario sin restricción (exceptuando animales que presenten algún tipo de patología en la que sea necesaria esta limitación), junto con alimento húmedo en días alternos y, de vez en cuando, algún snack para premiarlos.

Inseminación artificial en gatos

13976592919985

La inseminación artificial consiste en la utilización de técnicas que reemplazan a la copulación para lograr cruzamientos de interés que no son posibles de manera natural.

Aunque el gato doméstico es una especie extremadamente fértil, en ciertas ocasiones, este método de reproducción asistida puede sernos de gran utilidad, pues nos permite conservar de forma indefinida la dotación genética de individuos valiosos, ya sea desde el punto de vista genético, económico o incluso afectivo.

No es necesario que usted sea un criador que ha obtenido una genética maravillosa en una de sus camadas y quiera preservarla para la mejora racial, puede que simplemente haya decidido castrar a su gato para aumentar su calidad de vida, pero no quiere negarse la posibilidad de tener descendencia de éste en un futuro.

Además, es una técnica esencial para la conservación de especies y razas en peligro de extinción como, en el caso de los felinos, sucede con el lince ibérico. En este último, ha sido posible extrapolar técnicas muy estudiadas y empleadas en gatos.

Finalmente, podemos destacar que, aunque la inseminación artificial en gatos no tenga una gran demanda, es un campo que necesita seguir siendo investigado, pues nos ofrece la oportunidad de proteger la gran biodiversidad de felinos que habitan nuestro planeta.

Italia y su amor por los gatos

IMG_0314

¿Y qué es lo que tienen los gatos para que te gusten tanto? Es una pregunta que me han hecho muchas veces a lo largo de mi vida y que, por más que trato de contestarla, nunca tengo una respuesta exacta. Y es que los gatos tienen una magia especial de la cual es difícil escaparse una vez que te ha hechizado.

No sé qué tendrán, pero desde luego, en Italia lo saben. Recientemente he hecho un viaje por este país y en todas y cada una de las ciudades que he visitado he visto el reflejo del amor por estos felinos que tienen los italianos.

En Turín me encontré con algunas esculturas de gatos por las calles; estuve en el Museo Egipcio donde vi momias y estatuillas de ellos; y entré en la MiaGola Caffè, una cafetería cuidada al más mínimo detalle, donde pude acariciar mininos mientras me tomaba un delicioso cappuccino.

Por otro lado, en Venecia pude observar escaparates repletos de cosas de gatos, así como máscaras y figuritas de cristal de Murano por doquier.

Y fue en Roma donde verdaderamente sentí la pasión de esta gran nación por los gatos, pues justo al lado del Foro Romano estuve fotografiando una colonia que estaba estupendamente cuidada, donde todos los individuos que la formaban tenían su correspondiente marca en la oreja y una mirada que me decía que sabían que su trabajo era dejarse hacer fotos por los turistas.

Después de mi pequeña aventura italiana sigo sin poder decir qué es lo que tienen los gatos, pero lo que sí sé es que compartir tu vida con estos animales es un regalo que nos brinda la naturaleza y que yo, desde luego, no estoy dispuesta a perderme.

Las vibrisas

10878686_10203975255436300_1966031130_o

Los bigotes y las cejas están constituidos por pelos rígidos más o menos largos que actúan como receptores táctiles denominados vibrisas. Éstas, además, pueden aparecer aisladas o formando grupos, en distintas partes de la cabeza y de los miembros.
Las vibrisas son el doble de gruesas que el resto de pelos del organismo y se encuentran insertadas a mayor profundidad en la dermis, acabando en un seno sanguíneo con múltiples terminaciones nerviosas.

Podemos encontrarlas a ambos lados de la nariz, sobre los ojos, bajo el mentón y las mejillas y detrás de las patas delanteras. Todas ellas permiten al gato explorar con precisión el espacio próximo, pues actúan como sensores que marcan la posición de todo aquello que rodea al gato y ayudan a éste a decidir sus movimientos. En el caso de los gatos ciegos, se ha observado que adelantan los bigotes para evaluar mejor dónde se sitúan los obstáculos.

Además, cumplen una función comunicativa, pues según su posición podremos saber si el gato está enfadado (las coloca hacia adelante), asustado (las pega hacia sus mejillas) o tranquilo (posición normal).

Finalmente, y tras conocer su importancia, debemos destacar que nunca se deben cortar las vibrisas, pues de esta forma limitaríamos las capacidades perceptivas y comunicativas del gato.

La gestación en la gata

image

La gata presenta ovulación inducida, es decir, ésta se produce gracias a que el macho muerde en el cuello a la hembra y le clava las espículas que presenta en el pene. Es de destacar, que ambos procesos son realmente necesarios para que ovule.

Sin embargo, un 20% de las gatas puede desencadenar la ovulación mediante estímulos olfatorios, táctiles, visuales o auditivos (solo con ver, oler u oír al macho), por lo que en este caso se trata de una ovulación espontánea.

Una vez que el espermatozoide del gato alcanza el óvulo se produce la fecundación y, tras esta, comenzará la gestación de la gata, la cual durará alrededor de 63 días. En cada gestación pueden desarrollarse múltiples vesículas embrionarias que se implantan a lo largo de los dos cuernos uterinos.

La placenta de los felinos es de tipo endoteliocorial, lo que significa que destruye parte de la mucosa uterina. Además, morfológicamente se clasifica como zonal, pues presenta vellosidades distribuidas únicamente en una zona central a modo de cinturón. En los bordes podemos encontrar los denominados hematomas marginales, que son acúmulos de sangre no coagulada de color verde, por lo que es normal observar una secreción negro-verdosa en el parto.

Tras 2 meses de gestación se producirá el parto, para lo cual la gata escogerá un lugar tranquilo y apartado. Podremos observar que 24-48 horas antes deja de comer, su temperatura desciende por debajo de los 39ºC y realiza intensos maullidos como señal para avisar de la inminente llegada de los gatitos.

Foto cedida por Francisco Gil Cano, Catedrático de Anatomía y Embriología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, y publicada en “Embriología Veterinaria: Un enfoque dinámico del desarrollo animal”, autores: José García Monterde y Francisco Gil Cano. Editorial Inter-Médica (2013).

El saco embrionario procede de un animal que tuvo que ser sacrificado mediante procedimientos humanitarios (no se sacrificó para obtener los fetos).

Richelieu: toda una herencia para sus gatos

normal_Richelieu

El cardenal Richelieu fue uno de los hombres más poderosos en la Francia del siglo XVII. Durante su gobierno al frente del ministerio de Guerra, miles de personas murieron durante las persecuciones ordenadas por él, y otras tantas en las guerras en que embarcaba a los franceses. Se trata de un hombre que ha pasado a la Historia por su fuerte carácter y su terrible frialdad, sin embargo, tenía un punto débil: los gatos.

Así es, Richelieu sentía una enorme pasión por los felinos. Tanto es así, que en su casa convivía con catorce: Félimare, Lucifer, Gazette (que hacía pis sobre las visitas que no le caían bien), Ludovico el Cruel, Ludoviska, Mimi Paillon (quizás heredado de Mademoiselle de Gournay), Mounard Le Fougueux, Rubis-sur-l’ongle, Serpolet, Príamo y Tisbe (que dormían entrelazados), Racan y Perruque (que habían nacido en la peluca de un académico) y Soumise (la favorita del cardenal).

Estos catorce gatos tenían el privilegio de contar con una habitación propia en la corte francesa, poder subirse a las camas, comer todos los días carne de pollo y atención médica constante. A cambio, sus mascotas solo tenían el deber de mantener la biblioteca real libre de ratones y hacer compañía al cardenal. Percheron escribió: “Richelieu acariciaba con una mano a una familia de gatos que jugaban sobre sus rodillas, mientras con la otra firmaba una pena de muerte.”

Lo realmente curioso es que el gato no era un animal de compañía en la época, pues solía relacionarse con el oscurantismo y la brujería; de hecho es triste, pero en realidad era usual quemar gatos en hogueras como a los herejes, por ello lo habitual era tener perros o loros. Así, muchos expertos creen que la persona de Richelieu contribuyó enormemente en el cambio en la actitud hacia los felinos y en su consideración como mascotas.

Fuere como fuese, el amor de Richelieu por estos animales era más que patente, y se hizo especialmente visible a la muerte de este en 1642, cuando los dejó como herederos. Antes de morir, el cardenal encomendó a Abel y Teyssandier (que en vida de Richelieu se habían encargado de la manutención de los felinos) el cuidado de sus catorce gatos, y para ello les dejó una paga de por vida. Además, dejó a los gatos una casa en herencia en la que pudieran vivir todos juntos, y una cuantiosa asignación económica destinada a comida y todos los gastos que pudieran requerir. Y es que a veces los animales, y en este caso los gatos, despiertan incluso la ternura de personajes tan terribles y oscuros como el mismísimo cardenal Richelieu.

 Este post ha sido escrito por el equipo de Ad Absurdum en colaboración con La Era Gatera.

Para más información visita: http://adadabsurdum.blogspot.com.es/

Tama, la gata jefa de estación

tama5

Que los gatos son seres fantásticos es algo que ya se ha dejado claro en muchas ocasiones en La Era Gatera, pero existen algunos felinos que, por las responsabilidades que han llegado a asumir, se han ganado un lugar especial en la Historia. Hace ya algún tiempo en Ad Absurdum hablábamos de Stubbs, un gato que llegó a ser alcalde de la localidad de Talkeetna (Alaska), pero hoy queremos hablaros de una gata japonesa muy especial…

Y es que ser alcalde es toda una responsabilidad, pero ser el garante de la seguridad de miles de pasajeros es una responsabilidad aún mayor. Es el caso de Tama, una gata calicó que en la actualidad es jefa de estación y directora de operaciones de la estación de Kishi (Wakayama, Japón).

Tama fue adoptada, junto a otros gatos callejeros, por una empleada de la estación que los alimentaba y cuidaba en las instalaciones del ferrocarril. En seguida el resto de la plantilla de la empresa se enamoró de la pequeña gata, y decidieron nombrarla oficialmente como jefa de estación en 2007. El cargo es absolutamente real, y debe estar siempre uniformada con un sombrero de jefe de estación y presente para saludar a los pasajeros en cada viaje. Además, como la legislación obliga a percibir un sueldo a cambio de estos servicios, Tama recibe su salario en forma de comida para gatos en lugar de dinero.

La presencia de Tama en la estación de Kishi supuso un incremento de más del 10% de pasajeros al año, y ha dejado alrededor de 1,1 mil millones de yenes en la localidad, por lo que en 2008, Tama fue condecorada y nombrada caballero por el gobernador de Wakayama, y ascendida a “súper jefe de estación”. Lo más triste de esta historia es que Tama es la única mujer que ostenta un cargo de dirección en la empresa para la que trabaja. Mediten.

Este post ha sido escrito por el equipo de Ad Absurdum en colaboración con La Era Gatera.

Para más información visita: http://adadabsurdum.blogspot.com.es/

Los misterios de la boca felina

por-que-la-lengua-de-los-gatos-es-aspera

La salud bucal del gato es muy importante. Muchas veces es en la boca donde aparecen los síntomas de algunas enfermedades. Por ello, es importante conocer sus características principales para poder anticiparnos al desarrollo de estas patologías.

En primer lugar, nos centraremos en la dentición. Debemos saber que los gatos nacen sin dientes y éstos comienzan a aparecerles a las 2 semanas, siendo hacia los 2 meses cuando completan la dentadura temporal y sumando ésta un total de 26 piezas. Los permanentes  empiezan a salir a los 3 meses, finalizando la dentadura definitiva a los 7 meses con 30 piezas que, a diferencia de los de leche, incluyen los molares.

Es común que, en este periodo de caídas y salidas de dientes, el animal presente molestias, por lo que suelen morder objetos para aliviar dicho dolor. Además, si observamos detenidamente a nuestro gato en esta época, podremos verlo en alguna ocasión intentando tragarse un diente. No hay que preocuparse, pues no es algo malo, pero podemos abrirle la boca con cuidado e intentar sacárselo.

También debemos mencionar la importancia de la lengua, que presenta papilas gustativas de tipo cónicas con diversas funciones: para bañarse, pues eliminan cualquier partícula que no pertenezca a su pelaje; para alimentarse, ya que ayudan a desgarrar la carne de la presa; y para beber.

Estudios recientes muestran que los gatos, al contrario que los perros, no enroscan la lengua para formar una “cuchara” para recoger el agua, sino que colocan la punta de esta en la superficie del agua y el líquido se pega a ella. De esta manera, el gato sube la lengua llevando el agua  a la boca, pero sin mojarse la cara y las vibrisas.

Finalmente, cabe destacar que la higiene bucal en los gatos es fundamental, ya que la acumulación excesiva de sarro puede ser causa de muchas enfermedades que pueden producir enrojecimiento e inflamación a este nivel.

Cómo prevenir el estrés felino

El estrés es uno de los problemas más frecuentes a día de hoy, no solo en las personas, sino también en los animales. Y los gatos no son ajenos a él, pues son especialmente emocionales y muy sensibles a los cambios en su entorno. Pero, ¿qué podemos hacer para evitar que sufran los estragos del estrés?

En primer lugar, deberemos conocer el comportamiento de estos animales para poder aportarles el mayor bienestar posible. En base a esto, podremos cubrir las necesidades básicas que presenta el gato, las cuales podemos dividir en:

  • Alimentación: son animales solitarios a la hora de realizar esta actividad, pues prefieren comer de manera individual (en su propio bol), en lugares tranquilos y lejanos al lugar de defecación. Asimismo, debemos proveerles de múltiples cuencos de agua y comida.
  • Aseo: debe situarse en un área tranquila y lejana a la de la comida, y tiene que haber un mínimo de un arenero por gato. Además, es importante limpiar la caja de arena de manera periódica, evitando el uso de agentes de limpieza con olores fuertes.
  • Espacio físico: puesto que los gatos son territoriales, debemos dotarles de suficiente espacio para que creen su territorio, así como para que gocen de privacidad.
  • Actividad: debido a que son individuos muy activos, es necesario proporcionarles juguetes que prevengan el aburrimiento y la aparición de problemas de comportamiento que a éste se asocian. Estos tienen que ser variados y encontrarse en diferentes localizaciones para mantenerles entretenidos.
  • Enriquecimiento social: el gato doméstico es un animal bastante social que establece relaciones con otros gatos e incluso con animales de diferente especie. Estas pueden resultar negativas en caso de que no se cumplan correctamente los puntos anteriores, pero en general, estas interacciones les reportan una gran felicidad.

Para finalizar, debemos destacar la importancia de un conocimiento básico sobre etología felina, pues simplemente con observar a nuestros gatos, podremos reconocer si sufren estrés.

Cómo ven los gatos

image

Los gatos son depredadores y, como tal, presentan una visión especial. Sus ojos se encuentran en posición frontal, lo que les dota de una visión binocular de unos 130º, frente a los 83º del perro. De esta manera, presentan un campo visual de  287º, mientras que no es más que de 180º en el hombre.

Sin embargo, aunque  tienen una relativa miopía (de hasta 2 y 3 dioptrías en cada ojo), presentan una elevadísima sensibilidad a los movimientos. Esto último es debido a que  en su retina poseen mayor cantidad de bastones (células especializadas en el movimiento) que de conos (celulas especializadas en el color).

En cuanto a los colores en los que ve el gato, los especialistas apuntan a que se trata solo del verde, el marrón y el gris, aunque parte del espectro verde puede resultarles indistinguible del blanco. Por ello, podemos afirmar que su visión es prácticamente dicromática.

Como curiosidad, señalar que, a pesar de que en teoría no pueden distinguir el rojo, ciertos estudios han revelado que algunos gatos se muestran muy sensibles a dicho color. Parece ser que, en presencia de un objeto rojo, el gato se muestra nervioso o incluso agresivo y que juegan con más intensidad y durante más tiempo con juguetes de este color que con los de otro.

Finalmente, cabe destacar la existencia de una estructura en el fondo de ojo del gato denominada “tapetum lucidum”, la cual se encarga de reflejar los rayos luminosos, mejorando la visión en condiciones de escasa luminosidad. Debido a esto los ojos de los gatos brillan en la oscuridad.

1 2 3